El campo del computo cuantico arrastra un problema estructural: casi todo se mide de forma indirecta. En la variante topologica, que apuesta a los llamados fermiones de Majorana como qubits, esa dependencia se vuelve todavia mas problematica porque la evidencia depende de firmas estadisticas y no de mediciones directas. En ese frente, el departamento de computo cuantico de Microsoft (Azure Quantum) viene reclamando progresos desde hace anos que, sistematicamente, terminan cuestionados en peer review.

El ultimo intento acaba de recibir una respuesta demoledora firmada por el fisico Henry F. Legg en un articulo publicado en Nature. Legg ya habia participado de las criticas al paper de febrero de 2025, en el que Microsoft afirmo haber detectado el Majorana Zero Mode (MZM); revisiones posteriores llegaron a describir esos resultados con lenguaje academicamente durisimo, incluso "esencialmente fraudulento".

Majorana vs Dirac

En el computo cuantico tradicional los qubits se implementan con fermiones de Dirac, un enfoque plagado de decoherencia y ruido que obliga a repetir mediciones y aplicar algoritmos de correccion de errores para obtener un resultado plausible.

Operacion unitaria correspondiente al intercambio de anyones que depende solo de la topologia del braid. Fuente: Wikimedia.
Operacion unitaria correspondiente al intercambio de anyones que depende solo de la topologia del braid. Fuente: Wikimedia.

El computo cuantico topologico apuesta a un sistema mucho mas resiliente al ruido. Aunque el termino habla de "fermiones de Majorana", en la practica lo que se busca detectar es un anyon de Majorana: una cuasiparticula que comparte con los fermiones de Majorana la propiedad de ser su propia antiparticula. Combinando esos anyones con la teoria de braids (trenzas), enlazando sus lineas de mundo, se pueden ejecutar operaciones cuanticas mucho mas estables que las de un qubit de Dirac clasico.

¿Es realmente Majorana lo que estan viendo?

El obstaculo aparece a la hora de confirmar que un dispositivo realmente esta produciendo esos anyones. Cuando en 1947 los Bell Labs mostraron el primer transistor de contacto, la evidencia era imposible de ignorar: amplificaba corriente con instrumentos de la epoca. En el caso de un procesador cuantico topologico no existe una demostracion tan directa: incluso el quantum annealing comercializado por D-Wave sigue siendo polemico respecto de si realmente entrega ventaja cuantica, e IBM llego a ver superadas sus afirmaciones por investigadores usando un Commodore 64.

Para su ultimo intento, el equipo de Microsoft propuso el llamado Topological Gap Protocol (TGP), una rutina que segun ellos permite leer la paridad del dispositivo y probar que efectivamente generaron los anyones buscados.

Broadside en peer review

La critica de Legg cae precisamente sobre esa metodologia. El paper original de Microsoft en Nature (2024) sostuvo que TGP permitio detectar qubits topologicos en un setup mejorado, siempre a partir de mediciones indirectas y del analisis posterior de esos datos. Legg identifica dos problemas centrales:

  • Una interpretacion selectiva de las mediciones, concentrandose en los datos que respaldan las hipotesis del experimento (sesgo de confirmacion).
  • Errores basicos de programacion en el codigo Python del analisis, donde los investigadores estarian usando el indice del arreglo en lugar de su valor.

Segun The Register, tras corregir esos errores el propio Legg obtiene resultados completamente distintos con los mismos datos crudos, y muestra que firmas similares pueden aparecer en fenomenos como quantum dots. Es decir: incluso si el dispositivo mide algo real, no habria evidencia solida de que ese "algo" sean qubits topologicos.

Impacto de los artefactos de codigo sobre la deteccion de gap topologico basada en transporte. Credito: Legg, Nature 2026.
Impacto de los artefactos de codigo sobre la deteccion de gap topologico basada en transporte. Credito: Legg, Nature 2026.

La contrarrespuesta de Microsoft

Modelo del sistema de Microsoft, espectros de energia y layout de gates para el loop de interferencia. Credito: Microsoft Azure Quantum.
Modelo del sistema de Microsoft, espectros de energia y layout de gates para el loop de interferencia. Credito: Microsoft Azure Quantum.

Microsoft respondio en Nature con un paper propio. Sus argumentos principales:

  • TGP no cumple un rol interpretativo, es solo un procedimiento de calibracion previa; las conclusiones originales estan basadas en las mediciones RF.
  • No aceptan como validas las supuestas inconsistencias de TGP marcadas por Legg.
  • Legg no ofrece un modelo fisico alternativo capaz de reproducir la senal de capacitancia ni la fenomenologia RTS observada.
  • Reconocen un solo bug: un off-by-one de un pixel en el pipeline de procesamiento de TGP, que califican como menor.

En la practica el equipo mantiene el paper de 2025 como valido, y sostiene que la deteccion de qubits topologicos ocurrio.

¿Punto de inflexion o LK-99 cuantico?

Legg cierra el debate proponiendo que la unica salida es que otros grupos reproduzcan los experimentos. Si Microsoft esta en lo cierto, seria un momento equivalente al del primer transistor de contacto y otros laboratorios podrian confirmarlo en poco tiempo. Si no lo esta, el episodio queda cerca de otras controversias recientes: el superconductor coreano LK-99, el EmDrive, o la fusion fria rebautizada como "reacciones nucleares de baja energia".

Para el sector, la senal es incomoda: uno de los tres jugadores mas grandes del computo cuantico corporativo (junto a IBM y Google) llega por segunda vez con papers que la comunidad academica cuestiona en cadena. Las apuestas comerciales del Azure Quantum sobre topological qubits, incluidos los deploy roadmaps de "cientos de qubits topologicos", quedan supeditados a que un grupo independiente pueda replicar el hallazgo con un pipeline de analisis limpio.