A medida que cada vez más de la tecnología que pagamos se convierte en una suscripción, en el mundo del open source viene creciendo lentamente un movimiento por construir reemplazos para estos intrusivos cobradores de renta. Lo vemos todo el tiempo en servidores autoalojados de medios y comunicaciones, pero ahora empezamos a verlo también en hardware. La aspiradora robótica OOMWOO es completamente open source, del hardware al software, y no requiere ningún servicio en la nube.
¿Qué necesitas para armarla?
Aunque es de código abierto, no todos los componentes se pueden comprar listos en la tienda. Requiere una impresora 3D para la mayoría de las piezas, pero cumplido ese requisito el resto del armado se resuelve con relativa facilidad. Para el cómputo se apoya en una Raspberry Pi que corre el software ROS 2 y está pensada para integrarse con facilidad con otras herramientas y proyectos abiertos ya existentes, como Home Assistant.
Al igual que sus primas propietarias, puede sensar y mapear las habitaciones donde se la coloca, pero esta plataforma usa un sistema de lidar 2D económico para mantener los costos bajos. Esa decisión de diseño es clave: el lidar 2D permite navegación y mapeo confiables sin el precio de los sensores más complejos que montan las aspiradoras comerciales.
¿En qué estado está el proyecto?
Por ahora el proyecto no está del todo terminado, así que habrá que seguirle la pista a medida que el equipo que lo construye avanza. De todas formas, ya tienen buena parte del desarrollo de software hecho y la lista de materiales en progreso. Como proyecto abierto, lo desarrollan muchos voluntarios y hay varias áreas disponibles para contribuir, todas montadas en la página de GitHub del proyecto. Ahora mismo, muchos de esos frentes de trabajo apuntan a adaptar los archivos de impresión 3D a piezas comerciales de stock.
Con el estado tambaleante del ecosistema Roomba, proyectos como este son más importantes que nunca. Frente a la incertidumbre sobre el futuro de iRobot, una aspiradora robótica cuyo cerebro es una Raspberry Pi y cuyo código está a la vista ofrece algo que ningún modelo de suscripción garantiza: que el aparato siga funcionando aunque la empresa detrás desaparezca.




