Agibot debutó en la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides y se aseguró 18 medallas de oro, 16 de plata y 12 de bronce. Con 46 preseas en total, la empresa quedó primera tanto en la tabla de oros como en la tabla general.

Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides son una competencia internacional diseñada para poner a prueba humanoides en deportes, manipulación diestra y tareas basadas en escenarios del mundo real. Esta edición, que reunió en Pekín a más de 2.000 robots de 666 equipos, incluyó pruebas que fueron desde el atletismo, las artes marciales y la danza hasta servicios de hotelería, operación de bibliotecas, respuesta a emergencias y aplicaciones industriales.

MetalMedallas
Oro18
Plata16
Bronce12
Total46

Las medallas de Agibot se repartieron entre manipulación diestra, tareas por escenario y pruebas de control de movimiento, con títulos en artes marciales, danza y carrera de obstáculos.

El dato que distingue este resultado: la alineación que llevó Agibot a competir, integrada por OmniHand, G2, A3 y X2, está compuesta por robots ya en producción masiva o desplegados en aplicaciones reales, no por modelos desarrollados especialmente para la competencia.

La alineación de robots de Agibot en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides
La alineación de robots de Agibot en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides

¿Qué hizo la mano robótica OmniHand?

En la competencia de manos diestras, OmniHand llegó a la final en las ocho pruebas disputadas y ganó siete oros, incluidos armado de bloques, pesaje de polvo y recogida de porotos con pinzas. Es una tasa de conversión de 87,5% entre finales alcanzadas y títulos obtenidos, en una categoría que mide precisión milimétrica más que fuerza o velocidad.

Un robot de línea corriendo los 100 metros con obstáculos

En las pruebas de control de movimiento, el Agibot X2 ganó el oro en la carrera de 100 metros con obstáculos y sumó plata y bronce en la de 400 metros con obstáculos. El Agibot A3, por su parte, se llevó el oro en la prueba de Tai Chi.

El X2 compitió en su configuración de producción masiva, sin modificaciones de hardware hechas para los Juegos. Está impulsado por AGILE, el marco de trabajo propio de Agibot para locomoción inteligente generativa, que combina percepción del entorno con decisiones de locomoción autónomas o semiautónomas sobre obstáculos irregulares y terrenos variados.

Junto con una identificación precisa de parámetros y transferencia de simulación a realidad (Sim2Real), el sistema está diseñado para mejorar la estabilidad y la robustez cuando las políticas de locomoción se despliegan en robots físicos.

De la pista a la fábrica

En las pruebas por escenario, Agibot se aseguró cinco oros en tareas que incluyeron servicios de hotelería, operación de bibliotecas y respuesta a emergencias.

El robot Agibot G2 usado en la competencia ya está desplegado en fábricas operadas por empresas como Longcheer y SAIC. Su inteligencia operativa se apoya en el modelo fundacional encarnado ViLLA GO, el modelo de mundo GE y el sistema RW-RL, todos de desarrollo propio, pensados para reforzar la percepción, la planificación y la ejecución de tareas complejas en entornos reales.

Los resultados reflejan el foco más amplio de Agibot: mover la IA encarnada más allá de las demostraciones individuales, hacia una operación confiable en escenarios diversos. Al combinar hardware de producción masiva con inteligencia de propósito general y adaptabilidad entre escenarios, la empresa busca acelerar la transición desde la demostración hasta el despliegue a gran escala.

Tabla de medallas final de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides
Tabla de medallas final de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides

Para el integrador que evalúa esta clase de máquinas, la señal útil no es el medallero sino de dónde salieron los competidores. Un robot de catálogo que gana una carrera de obstáculos es una prueba de repetibilidad; un prototipo afinado para el evento no prueba nada sobre lo que llegaría a una planta.