El dron a reacción Reaper alcanzó 790 km/h (491 mph) y superó de manera no oficial el récord mundial de velocidad para drones, que estaba en 748 km/h (465 mph). Lo construyó Tomas Salvo, estudiante de ingeniería aeroespacial de Georgia Tech, en su dormitorio universitario.
El aparato tiene un fuselaje de fibra de carbono moldeado a medida, una estructura interna cortada con láser y una turbina de 250 N con una tobera de titanio impresa en 3D. Construirlo costó 13.000 dólares. Salvo quiere ganar el Boom Prize de 800.000 dólares que ofrece Blake Scholl, director ejecutivo de Boom Supersonic, según informó Tom's Hardware.
Salvo lo anunció así en su cuenta el 30 de octubre de 2026:
"Mi proyecto del dormitorio de la universidad acaba de romper el récord mundial de velocidad. Reaper alcanzó 790 km/h (491 mph) llevando una carga de 1,2 kg (2,6 lb). Estos 3 Reapers son ahora los drones pequeños a reacción más rápidos del mundo. Cada uno puede mantener esa velocidad durante 4 minutos con el estanque lleno. Reaper se puede lanzar desde un riel o desde un camión, subir a 2.000 m (6.600 pies) en menos de 20 segundos y luego volar 50 km (31 millas) a toda velocidad. Este es ahora un sistema confiable y repetible. Las próximas pruebas y pequeñas optimizaciones deberían llevar la velocidad máxima por sobre los 800 km/h (500 mph)."
¿Qué pide el Boom Prize?
El proyecto Reaper buscaba superar el récord de Niels Herbrich para el avión radiocontrolado a reacción más rápido. Se volvió viral y llamó la atención de Blake Scholl, que patrocina el Boom Prize de 800.000 dólares, repartidos en 750.000 dólares en efectivo y 50.000 dólares en acciones de Boom. Las condiciones son cuatro.
- Superar Mach 1 durante al menos 5 segundos, subiendo o en vuelo nivelado, nunca en descenso.
- Ser una aeronave que respira aire, sin oxidantes a bordo ni cohetes para la propulsión.
- Aterrizar intacta.
- La misma aeronave (alas, fuselaje, motor y computador de vuelo) tiene que volar dos veces en un mismo día.
Los participantes deben ser personas o equipos, no empresas ni proyectos respaldados por capital de riesgo o fondos de gobierno. El premio apunta a aficionados de garaje.
Reaper contra Kingchaser
Tom's Hardware cubrió hace poco el Kingchaser de Mach Initiative, un avión radiocontrolado a reacción impreso en 3D que también apunta al récord de Herbrich. Salvo les ganó, aunque su vuelo no quedó registrado por Guinness. El Kingchaser nació inspirado en el Boom Prize, pero sus integrantes no son ciudadanos estadounidenses y no pueden ganarlo. Igual buscan un récord Guinness oficial.
| Aeronave | Turbina | Mejor vuelo medido | Material principal |
|---|---|---|---|
| Reaper (Tomas Salvo) | 250 N | 790 km/h (491 mph) | Fibra de carbono, tobera de titanio impresa en 3D |
| Kingchaser (Mach Initiative) | 300 N | 439 km/h (273 mph) | PETG impreso en 3D |
El Kingchaser tiene una turbina de 300 N, más empuje que los 250 N del Reaper, pero en su vuelo de prueba no tuvo espacio para acelerar. Mach Initiative calcula que con más pista llegaría a 885 km/h (550 mph).
El Reaper no es de PETG como el Kingchaser, aunque también usa impresión 3D, y de una forma bastante más cara. La tobera de titanio impresa reemplaza a la original de la turbina y permite montar el motor más adelante. Así mejora el centro de gravedad sin agregar lastre en la nariz. El aparato completo pesa unos 5 kg (11 libras).
¿Quién financia el proyecto?
Antes de que existiera el Boom Prize, Salvo consiguió algunos auspicios que le dieron una turbina JetCat de 250 N. Tom's Hardware no tiene claro cómo encaja eso con las reglas del premio, que excluyen el patrocinio corporativo. Desde el anuncio del premio, Salvo recurrió al financiamiento colectivo. En agosto pidió 50.000 dólares tras haber reunido 20.000, y no reveló de dónde salió ese dinero.
Tanto el Kingchaser como el Reaper apuntan al récord de Herbrich, pero los dos están lejos de los 1.234,8 km/h (767,3 mph) de Mach 1 que exige el Boom Prize. Mach Initiative respondió al anuncio de Scholl en X con un "desafío aceptado", pero las reglas podrían dejarla fuera. Eso convierte al Reaper en el candidato más serio a los 800.000 dólares, ya que hoy no tiene rival entre los proyectos de Estados Unidos.




