
Un hidrogel impreso en 3D se estira 1100% para hacer robots blandos
Investigadores de la Universidad Jiao Tong de Shanghái lo trataron después de imprimirlo y armaron con él una pinza, un caminante y un robot gusano.
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En un FabLab de Miami restauraron el robot mayordomo de Tomy y le montaron Ring-O, un compañero impreso en 3D con cámara IA y un ojo OLED.

El proyecto abierto de Liz Clark para Adafruit usa ESP-NOW para mandar mensajes de voz de hasta 10 segundos entre dos equipos.

La empresa china dice haber despachado cientos de unidades al extranjero y lanzará a fines de noviembre una campaña global para su tercera generación, la GLB-M1.

Un estudiante de primer año del MIT diseñó módulos de una tecla que se unen con imanes y pines pogo, y publicó todos los archivos en GitHub.

Angus, de Maker's Muse, cambió la carcasa de su robot de 150 gramos por una melena de cerdas de filamento y salió casi intacto de los combates.

Sus bioactuadores de 1,5 centímetros combinan músculo esquelético de ratón con un andamio de hidrogel diseñado en simulación, y se mueven hasta once veces más que los anteriores.

La impresora se lanza el 3 de noviembre y guarda sus cabezales en un rack que baja desde el frente de la cámara.

Sus músculos artificiales impresos en 3D se contraen 45% al calentarse a 110 °C, y una cámara le devuelve al operador lo que ve en tiempo real.

Larry la construyó para su pantalla flip-dot, donde cada punto lleva dos bobinas electromagnéticas, en vez de enrollarlas una por una a mano.

El software mete sensores y pistas conductoras de dos materiales distintos dentro de la pieza impresa, para que las señales no se mezclen.

El accesorio se cambia en menos de un minuto, mejora hasta 23% la adhesión entre capas de los Prusament técnicos y llega con tres filamentos nuevos de PPS y PPA.

El proyecto de syntheticAIdata junta una cámara, tres servos, un sensor de distancia y un modelo de visión sobre la Arduino UNO Q de 2 GB.

La impresora mantiene cuatro filamentos cargados y cambia de boquilla en unos cinco segundos para reducir la purga en las piezas multicolor.

Un buje impreso en 3D cambia el paso de las palas con cada aceleración del motor, y eso basta para inclinar y dirigir la aeronave.

La revista oficial de Raspberry Pi reunió luces programables de Pimoroni y decoraciones caseras con sensores y servos, todas movidas por la placa más chica de la marca.

Michael Newton imprimió en 3D una réplica a escala 1:1 del DSKY, el teclado y pantalla de los astronautas, que corre el software original del Apolo 13 en un emulador.

Simone Carriero financia en Kickstarter un brazo paralelo de cinco barras controlado con Arduino, con archivos desde 25 euros.

Con cartuchos que calientan la resina y un volumen de 200 × 125 × 235 mm, la empresa entra al segmento que dominan Elegoo, Anycubic y Creality.

Solidifica una pieza completa dentro de un frasco de resina que gira, sin capas ni soportes, y todos sus planos, código y resina son abiertos.

Los dos programas están escritos en Rust, imitan a Fusion y AutoCAD, y exponen sus herramientas a agentes por MCP. Ninguno dice reemplazar al CAD comercial.

Joshua Bird controla el cabeceo y el alabeo acelerando y frenando el motor, con un firmware propio que reacciona en menos de 0,2 milisegundos.

La francesa Ctrl Energy usa seis celdas 18650 reemplazables, entrega 100 W por USB-C y suma accesorios magnéticos. En Kickstarter parte en 89 dólares.

El sistema KliTek intercambia boquilla, hotend y ruta de filamento en vez de purgar, y Creality promete hasta 85% menos desperdicio en impresiones multicolor.

El proyecto de Ankush Pandit carga 40 juegos en la popular placa ESP32 con pantalla, sin anuncios, sin cuentas y sin conexión a la nube.

El robot de seis patas usa elastómero de cristal líquido impreso en 3D, que se contrae 45% al recibir 3 V, en lugar de motores.

Coders Cafe lo armó con la placa D-Robotics RDK X5 de 10 TOPS, una cámara estéreo y un modelo de segmentación que estima el tamaño de cada porción.

USD BRep abre bajo licencia Apache 2.0 un motor de modelado sólido NURBS que antes se vendía con licencia comercial, con interfaces en C++ y Python.

Cy Antony Ash pasó dos años desarrollando la embarcación, que navega con ArduPilot por puntos GPS y costó cerca de 725 dólares en piezas.

Mukesh Sankhla armó un sistema de seis estaciones que revisa placas con modelos YOLO entrenados en Edge Impulse, pensado para tiradas cortas.

El repositorio trae archivos STEP del visor y los controles, y un diseño de referencia en KiCad y Altium para el puerto con MIPI y PCI Express.

Kevin Noki partió con un ESP32, lo cambió por un módulo Bluetooth HFP por la calidad del audio y modeló la carcasa en espuma antes de imprimirla.

Riley reemplazó el hotend por una bomba de jeringa abierta e imprimió queso crema, epoxi y silicona dentro de gel para el pelo.

El HT Hotend cuesta 199 dólares, se cambia sin herramientas en menos de un minuto y abre la impresora a PPS y PPA con fibra de carbono.

La reseña de 3DPrint.com mide precisión de centésimas, 350 mm/s y unos 50 dB, y deja como contras el precio de 1.999 dólares y una interfaz que envejeció.

El nuevo Gboard de broma pone cada fila de teclas en una cadena impresa en 3D que gira, y el repositorio trae firmware, STL y guía de armado.

The Mach Initiative imprimió el fuselaje en PETG, reforzó la zona del motor con PPS y fibra de carbono y le montó una turbina de 300 N de empuje.

Saheen Palayi corta la lata con una herramienta impresa en 3D y graba los agujeros del esténcil con un láser de fibra xTool F1 Ultra.

Vittorio Lumare la mueve con cinco servos y tendones de hilo de pescar, y la ofrece en versión robótica con driver para ROS y en versión de prótesis experimental.

La maker Cass, de Chaos Theory, armó un MSE-6 autónomo con motores, sensor ultrasónico, reproductor MP3 y luces LED que gira cuando entra en modo rave.

El maker Mañolo armó su primer prototipo funcional con pantallas de 1600 x 1600, lentes Fresnel recortados a mano y seguimiento SLAM a 120 FPS.

Cada conector de 3,5 mm maneja hasta tres teclas, el concentrador admite 18 y el cerebro es una Raspberry Pi Pico con firmware QMK.

Gotas de galio e indio encerradas en PDMS forman un material flexible que conduce solo donde se rompe la matriz y vuelve a cerrar el circuito si se corta.

Luwu Dynamics copió la forma y la disposición de articulaciones del Microduck de Pollen Robotics y liberó placa, firmware y piezas imprimibles.

Matthew Trahan publicó una herramienta que agrega soportes en forma de aleta al archivo STL, pensados para gastar poco material y desprenderse limpio.

El modelo marcó 95,9% en BenchCAD contra el 83,3% de GPT-5.6 Sol y el 84,3% de Claude Fable 5.1, en una prueba que mide cuánto se superpone la geometría reconstruida con el objeto original.

Los bifur-circuits son metamateriales auxéticos impresos en 3D que mantienen sus conexiones eléctricas sin importar cómo se roten o se doblen, y que detectan por sí mismos la forma que tomaron.

El TN Deck de Salim Benbouziyane mete pantalla, teclado, parlante y batería recargable alrededor de un Raspberry Pi Compute Module Zero.

Thomas Nguyen la imprimió en 3D alrededor de un motor brushless A2212, con un MPU-6050 que corta la marcha apenas detecta desbalance.

El cuerpo impreso en 3D acepta cartuchos de sensor intercambiables, desde un 1/1,2 pulgadas hasta Micro Cuatro Tercios, con montura Sony E manual.

La credencial Eye-D de Aahan Sharma cambia de nombre, mensaje o animación desde el teléfono por Bluetooth, y va montada en una carcasa impresa en 3D.

El proyecto de 3DSage guarda un sonido por paso, se maneja con un encoder rotatorio y usa pines de bronce como teclado táctil de una octava.

El ingeniero que firma como Hank on X modela la pieza en el computador, la toma dentro del visor y la tira al otro lado de la sala para que empiece a imprimirse.

El proyecto de Philipp Schweizer entrena un modelo con fotos de impresiones normales y corta el trabajo por la API de Moonraker, sin sacar una sola imagen de la red local.

El plan piloto First Hello convierte la ecografía de la semana 20 en un modelo que se puede tocar, es gratuito y parte con 50 impresiones disponibles en el Reino Unido.

El reloj de ekaggrat singh kalsi gira dos poliedros sobre ejes de latón con un ATmega8, dos motores paso a paso y sensores de efecto Hall para saber dónde quedó cada cara.

Andy Huot armó los dígitos con difusores apilados y cerró el conjunto con una lámina reflectante al 90%, y dejó el proceso completo documentado en video.

Un equipo de la Universidad del Oeste de Inglaterra detiene la impresión metálica a mitad de camino, deposita una semilla de cristal y sigue imprimiendo alrededor de ella.

El proyecto de heychaostheory monta un chasis metálico comercial, carrocería impresa en 3D y un botón que dispara música desde un módulo DFPlayer Mini.

Kelton Serra rediseñó su brazo imprimible en 3D: ahora es más barato de construir, incorpora transmisión por correa en la muñeca y piñón-cremallera en la pinza.
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