A comienzos de este verano boreal, Google desplegó una tanda de mejoras en sus aplicaciones de IA Gemini, que ahora funcionan en más apps y son cada vez más difíciles de esquivar dentro del ecosistema de la compañía. Pero junto con esas mejoras llegaron también nuevos límites de uso. Google reformuló por completo cómo se mide y se reparte el consumo de IA entre sus niveles: gratuito, Plus, Pro y Ultra.
Si de pronto te quedaste sin crédito en el "banco" de Gemini y te pidieron esperar antes de seguir, esta puede ser la razón. Acá está lo que cambia y cómo revisar en qué punto quedas.
¿Cómo cambia la medición del uso?

Google ahora mide el uso de Gemini por los requerimientos de potencia de cómputo de tus peticiones, no por la cantidad de solicitudes que haces. Así, donde antes generabas quizá tres videos al día, ahora podrías generar solo dos si son especialmente complejos. Desde la perspectiva de Google tiene sentido, porque mide cuánto le cuestas realmente a la empresa y a sus centros de datos en términos de recursos. Para el usuario final, en cambio, todo queda más difuso: ya no puede confiar en una regla del tipo "5 imágenes al día".
Además, Google indica en su documentación que "el acceso está sujeto a cambios o puede verse limitado según pruebas, experimentación o disponibilidad", lo que en la práctica significa que algunos días serán distintos de otros. Los dos factores principales que determinan cuánta IA puedes usar son el plan que tienes y la complejidad y extensión de tus peticiones: no es lo mismo pedir el pronóstico del tiempo que solicitar que se programe una mini aplicación. A eso se suma el modelo de Gemini que elijas (por ejemplo, 3.5 Flash), que se selecciona desde el cuadro de texto.
¿Cuáles son las cuotas de cada plan?

En Estados Unidos hay cuatro suscripciones de Gemini a elegir, además del nivel gratuito. Los planes de pago son AI Plus (8 dólares al mes), AI Pro (20 dólares al mes) y AI Ultra (100 o 200 dólares al mes). Mientras más pagas, más uso de IA obtienes, con modelos más avanzados y por más tiempo.
Google no especifica cuáles son los límites del nivel gratuito y solo los describe como "estándar". A partir de ahí, el plan AI Plus entrega el doble de esos límites estándar, y AI Pro el cuádruple. Los límites de AI Ultra son 5 o 20 veces más altos que los de AI Pro, según el nivel de pago.
- Gratuito: límites "estándar", ventana de contexto de 32.000 tokens (unas 24.000 palabras).
- AI Plus (USD 8/mes): 2 veces el estándar, contexto de 128.000 tokens (unas 96.000 palabras).
- AI Pro (USD 20/mes): 4 veces el estándar, contexto de un millón de tokens (unas 750.000 palabras).
- AI Ultra (USD 100 o 200/mes): 5 o 20 veces AI Pro, contexto de un millón de tokens.
Todos los usuarios tienen acceso a todos los modelos de Gemini, incluidos Flash-Lite, Flash y Pro. A medida que se avanza en esa escala, los modelos son más inteligentes y consumen más cuota. Cada modelo ofrece además distintos niveles de "pensamiento" (Standard, Extended y Deep Think) que afectan la calidad, la velocidad y los límites de uso. La última diferencia entre modelos es el tamaño de la ventana de contexto, que indica cuánta información cabe en un mismo hilo de conversación.
¿Dónde reviso mi consumo de IA?

Aunque las nuevas reglas sean poco precisas, al menos es fácil consultar el estado. En la app web de Gemini, haz clic en el ícono de engranaje (abajo a la izquierda) y luego en Límites de uso. En la app móvil para Android o iOS, toca el botón de menú (arriba a la izquierda), después el engranaje y luego Límites de uso.
Verás dos barras. La superior muestra tu consumo actual, que se reinicia cada cinco horas: si lo agotas, tendrás que esperar hasta el próximo reinicio, cuyo horario indica la propia app. La segunda barra es tu límite semanal, que se reinicia cada semana. Si alcanzas esos topes en un plan de pago, se te degrada al modelo más básico, que puedes seguir usando hasta el siguiente reinicio.
Como es de esperar, en la pantalla de límites también aparecerán ofertas para subir de plan. Conviene recordar que, según la documentación de Google, los límites pueden cambiar sin aviso por restricciones de capacidad, y que los usuarios gratuitos podrían ser los primeros afectados cuando la compañía necesite administrar sus recursos de IA.




