Google anunció una tanda de capacidades nuevas para los Managed Agents de la Gemini API, con foco en un problema concreto: pasar de demos a agentes que aguanten cargas de producción. Las cuatro novedades son ejecución en segundo plano, integración con servidores MCP remotos, llamado a funciones personalizadas y refresco de credenciales de red entre interacciones.

La propuesta central de los managed agents es que el desarrollador llama a un único endpoint de la Gemini Interactions API y Google se encarga del razonamiento, la ejecución de código, la instalación de paquetes, el manejo de archivos y la búsqueda web dentro de un sandbox aislado en la nube. Los ejemplos oficiales usan el SDK de JavaScript @google/genai, con soporte también para Python y cURL.

¿Qué resuelve la ejecución en segundo plano?

Mantener una conexión HTTP abierta durante una tarea larga es frágil: cualquier corte deja el trabajo a medias. Con el parámetro background: true, la interacción corre de forma asincrónica en el servidor. La API devuelve de inmediato un identificador que la aplicación cliente puede usar para consultar el estado, transmitir el progreso o reconectarse más tarde mientras el agente termina de forma remota. Es la diferencia entre un agente que muere si se cae el navegador y uno que sigue trabajando en segundo plano.

¿Cómo se conecta a herramientas externas?

Antes, acceder a bases de datos privadas o APIs internas obligaba a escribir middleware de proxy a medida. Ahora los managed agents se conectan directo a servidores remotos del Model Context Protocol (MCP). Google permite combinar esas herramientas remotas con las capacidades nativas del sandbox: se pasa una herramienta mcp_server en el momento de la interacción, junto a la búsqueda de Google o la ejecución de código, para que el agente hable con endpoints propios desde su entorno seguro.

El llamado a funciones personalizadas opera con step matching: las herramientas nativas se ejecutan solas en el servidor, mientras que las funciones a medida llevan la interacción a un estado requires_action para que el cliente corra la lógica de negocio local.

Credenciales que caducan sin romper el estado

Los tokens de acceso y las llaves de API de corta vida expiran. Con la nueva configuración de red, se pueden refrescar credenciales o rotar llaves pasando el environment_id existente en la siguiente interacción. Las reglas nuevas reemplazan a las viejas de inmediato y, dato clave, el sandbox conserva intactos su sistema de archivos, los paquetes instalados y los repositorios clonados. Eso evita rehacer todo el entorno cada vez que caduca una llave.

¿Qué gana el desarrollador?

En conjunto, estas actualizaciones convierten a los managed agents en trabajadores asincrónicos que operan dentro de entornos de desarrollo reales sin bloquear la aplicación que los invoca. Para equipos en Chile y LatAm que ya experimentan con agentes de código, la ejecución en segundo plano y el MCP remoto bajan la barrera de infraestructura: menos servidores intermedios que mantener y menos código de pegamento para conectar sistemas internos. Google publicó un instructivo de inicio rápido para explorar definiciones de agentes, configuraciones de entorno, reglas de red y patrones avanzados de streaming.