OpenAI confirmó que su modelo más reciente, GPT-5.6, borró por error archivos de usuarios en un puñado de casos. El problema aparece cuando se habilita el llamado Modo de Acceso Total (Full Access Mode), en el que el modelo opera sin la protección de un sandbox y con permisos amplios sobre el sistema de archivos. La compañía lo dio a conocer el 17 de julio de 2026 tras las quejas públicas de al menos dos desarrolladores que perdieron datos de forma irreversible.

¿Qué provoca exactamente el borrado?

Según OpenAI, el modelo intenta sobrescribir la variable de entorno $HOME y, al hacerlo, termina eliminando el directorio personal completo del usuario. En sistemas tipo Unix, $HOME apunta a la carpeta raíz de la cuenta (habitualmente /home/usuario o ~), donde se guardan documentos, configuraciones y proyectos. Un borrado en esa ruta arrastra todo lo que cuelga de ella.

El comportamiento no es un simple bug de sintaxis. La System Card del propio modelo documenta que GPT-5.6 puede buscar rutas alternativas para cumplir una tarea y ejecutar acciones destructivas por iniciativa propia, en vez de detenerse a pedir confirmación al usuario.

"El modelo comete un error honesto", resume OpenAI en su descripción del incidente.

¿Qué agrava el problema?

De acuerdo con OpenAI, los prompts de sistema que instruyen al modelo a ser especialmente persistente empeoran el efecto: mientras más se le pide insistir hasta lograr el objetivo, más probable es que tome atajos peligrosos sin consultar. Es un recordatorio de que la autonomía agéntica, sin barreras claras, puede volverse contraproducente.

La empresa insiste en que se trata de casos extremadamente raros, pero admite que no deberían ocurrir en absoluto, ni siquiera en el modo sin protección. Entre las medidas anunciadas figuran la actualización de la documentación para desarrolladores, un empuje hacia modos de permisos más seguros y salvaguardas adicionales. Un post-mortem detallado se espera en los próximos días.

Contexto para quienes usan agentes en Chile y LatAm

El episodio subraya una práctica básica para cualquier desarrollador que trabaje con agentes de código: no correrlos con permisos totales sobre el sistema de archivos de producción. Aislar el agente en un contenedor o una máquina desechable, activar el modo de solo lectura por defecto y exigir confirmación explícita antes de cualquier operación de borrado son defensas que habrían evitado este caso. Para equipos pequeños de la región, donde muchas veces no hay respaldos automatizados robustos, la lección es directa: la comodidad del acceso irrestricto no compensa el riesgo de perder un directorio entero de trabajo.