OpenAI, Anthropic y los proveedores de nube compiten para superarse unos a otros con créditos gratuitos de tokens y de cómputo, con el fin de ganarse a los clientes empresariales. Algunas startups reciben ofertas que valen millones.
Según un reporte del Wall Street Journal, las principales empresas de IA están inundando a las startups jóvenes con créditos de cómputo. Hans Ibarra, fundador de la startup de voz con IA Dialogus, dice haber recibido ofertas que en algunos casos suman más de 3 millones de dólares en créditos de nube y de tokens. Esa cifra equivale, más o menos, al tamaño de una ronda semilla promedio en Estados Unidos, de acuerdo con PitchBook. Cursor, la firma de programación con IA adquirida por SpaceX, ofreció un descuento del 75% hasta el 5 de julio.
¿Quiénes están repartiendo créditos?
Los proveedores de nube también entraron al juego. Un vocero de Google Cloud dijo que la compañía entrega hasta 500.000 dólares en créditos, acceso anticipado a los modelos Gemini y, en ocasiones, acceso a ingenieros de DeepMind. Microsoft y Amazon Web Services ofrecen beneficios similares. La meta es atraer a las startups a su ecosistema temprano y volver sus herramientas tan pegajosas que sea difícil abandonarlas.
¿Por qué ahora, en plena presión por salir a bolsa?
Estas ofertas llegan justo cuando OpenAI y Anthropic necesitan mejorar sus márgenes de cara a sus esperadas salidas a bolsa. Al mismo tiempo, crece la competencia de modelos abiertos y más baratos, muchos de ellos provenientes de China.
Los ingresos de Anthropic se dispararon a fines del año pasado gracias a Claude Code y Cowork. OpenAI, según se informa, no alcanzó a emparejar hasta que lanzó GPT-5.4 en marzo, y ahora vende activamente su herramienta Codex a las startups.
La puja por Y Combinator
Las empresas de Y Combinator son especialmente codiciadas. En mayo, Sam Altman anunció 2 millones de dólares en créditos de tokens a cambio de participación accionaria. Anthropic respondió con 500.000 dólares sin exigir acciones, un salto grande frente a su oferta previa de 30.000 dólares. OpenAI luego igualó con 500.000 dólares sin acciones, más 1,5 millones opcionales a cambio de participación.
Con cuatro cohortes al año de cerca de 200 empresas cada una, las dos firmas podrían repartir en conjunto hasta 800 millones de dólares en créditos. Es una apuesta cara por la lealtad futura de un puñado de startups que, si crecen, se convertirán en clientes que pagan factura por cómputo durante años.




