
Un hidrogel impreso en 3D se estira 1100% para hacer robots blandos
Investigadores de la Universidad Jiao Tong de Shanghái lo trataron después de imprimirlo y armaron con él una pinza, un caminante y un robot gusano.
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La planta de Taicang tiene 7.500 metros cuadrados y seis robots humanoides que ensamblan actuadores para la siguiente generación de robots.

Una guía de The Robot Report que parte por la carga mecánica y repasa conmutación de seis pasos, control sinusoidal, FOC y dónde poner el encoder.

Mide entre 1 y 3 milímetros de diámetro, no tiene engranajes y cuatro unidades juntas levantan una barra de chocolate de 46 gramos.

El Instituto de Automatización de Shenyang acopló tejido muscular nativo de rana toro a un robot submarino que se controla a distancia con luz infrarroja, sin cables ni electrodos externos.

El diseño abierto de la Universidad de California reemplaza actuadores industriales por reductores cicloidales impresos en PLA, con un costo de 188 dólares por articulación grande.

El diseño reemplaza los actuadores comerciales por reductores cicloidales impresos en 3D y publica los archivos en GitHub, para replicar el robot entero o reutilizar solo las articulaciones.

Kollmorgen sostiene que el salto del prototipo funcional al producto fabricable se traba en el hardware de movimiento, que avanza en meses y años mientras el software itera en semanas.

Un nuevo actuador presentado en Science Robotics usa presión electrofluídica para contraer fibras y acercarse al comportamiento del músculo biológico.
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