
X-Hinges, del MIT, imprime en 3D objetos que sienten cómo se mueven
El software mete sensores y pistas conductoras de dos materiales distintos dentro de la pieza impresa, para que las señales no se mezclen.
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El modelo lleva la simetría izquierda derecha de la cabeza fetal metida en su arquitectura para corregir los cortes que el movimiento desordena.

La aleta de gel mide lo que un chicle y la mueve una capa de células musculares más delgada que un cabello, activada con destellos de luz.

El modelo detecta la huella que deja cada vía de señalización en la actividad genética de una célula, incluso en tipos celulares que nunca vio durante el entrenamiento.

El modelo une estructuras atómicas con descripciones en lenguaje natural y encontró candidatos para electrolitos de baterías de litio de estado sólido.

El sistema arma un corredor de vuelo seguro alrededor de lo que los obstáculos podrían hacer, sin mapa previo, y esquivó todo en 12 vuelos reales.

Fibras ópticas de goma en zigzag y un algoritmo convierten la luz que las atraviesa en un modelo 3D casi en tiempo real, con menos de 0,4 cm de error.

El sistema calcula trayectorias con prueba matemática de seguridad en entornos sin mapa y con obstáculos que se mueven de forma impredecible.

Mide lo que un chicle, se mueve con una sola capa de músculo que se contrae con luz y no lleva electrónica a bordo.

Una película de gel del tamaño de un chicle, cubierta con una sola capa de músculo que se contrae con luz, recorre un laberinto de agua a cuatro largos de cuerpo por minuto.

El laboratorio óptico del MIT toma componentes puestos al azar sobre la mesa, los reconoce por código QR y los alinea con precisión de micras hasta dejar el láser funcionando.

Los bifur-circuits son metamateriales auxéticos impresos en 3D que mantienen sus conexiones eléctricas sin importar cómo se roten o se doblen, y que detectan por sí mismos la forma que tomaron.

El módulo desarrollado por el MIT y Motional traduce el razonamiento del planificador a conceptos legibles, y en pista destapó que el modelo había elegido una trayectoria de colisión.

El equipo del MIT dobló un chip miles de veces alrededor de cilindros cada vez más finos, hasta el grosor de un tornillo pequeño, sin que el rendimiento óptico cayera.

Una película delgada de PDMS entre dos electrodos metálicos acumula estímulo y se dispara como una neurona, con cómputo y memoria en un solo dispositivo a nanoescala.

El método del MIT aplica las reglas de valencia antes del paso caro de generación, que hoy se lleva cerca del 90% del costo de cómputo de crear un material usable.

El MIT CSAIL desarrolló piezas con una capa de lentes transparentes sobre un patrón de colores alternados, más un mecanismo que desplaza una capa respecto de la otra.

El proceso fabrica obleas de pocos micrones de espesor, transparentes y doblables miles de veces sin degradación medible, usando pasos de fabricación a 500 grados Celsius o menos.

La plataforma usa procesos de fabricación de semiconductores ya establecidos y abre la puerta a sensores conformables, electrónica vestible y ópticas curvas de realidad aumentada.

Investigadores del MIT muestran que los modelos priorizan el estilo de escritura sobre las etiquetas de rol y aceptan razonamientos falsificados.
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